En algunas órdenes, el precio final o el tipo de cambio solo se conocen en el momento de la ejecución. Se reserva un pequeño margen de seguridad (buffer) para evitar que la orden falle por un ligero movimiento del precio o de la divisa; cualquier sobrante se libera inmediatamente tras la ejecución.
Este margen es de aproximadamente el 3 % cuando existe riesgo de slippage o de conversión de divisa, y de alrededor del 5 % cuando existen ambos. Si no existe ninguno de estos riesgos, el margen es cero. Por este motivo, el coste estimado al lanzar la orden puede variar ligeramente del importe final.