Las acciones corporativas son eventos iniciados por una empresa que pueden afectar a los valores que ha emitido. Algunos ejemplos son el pago de dividendos, los splits y contra-splits, las fusiones, las escisiones (spin-offs), las ampliaciones de capital y las ofertas públicas de adquisición (OPA).
Ciertas acciones corporativas se procesan automáticamente y no requieren que hagas nada. Otras pueden requerir una decisión o instrucción por parte de los accionistas. La forma en que se gestionan depende del emisor, de las prácticas del mercado, de la información recibida a través de nuestra cadena de custodia y del soporte operativo disponible para el evento.
¿Por qué algunas acciones corporativas se gestionan de forma distinta a la de los brókeres tradicionales?
Las acciones que mantienes a través de Capital.com suelen gestionarse mediante un acuerdo de custodia ómnibus. Esto significa que los valores se mantienen de forma colectiva junto con los de otros clientes, y tu derecho sobre ellos queda registrado en nuestros libros y registros internos.
Como resultado, algunas decisiones sobre acciones corporativas y derechos de los accionistas pueden estar sujetas a limitaciones operativas y no siempre estar disponibles de forma individual.